sábado, 24 de julio de 2010

Cuarto Mural

- ¿que pintamos al final?-
- mmm... es un lugar que se llena de pibes, está frente a la escuela..-
- ¿se acuerdan de los personajes que había en la escuela?-
- No sólo en al escuela.. en todo el barrio!-
- bueno, tiren personajes..-
- pará, antes vamos a buscar facturas, hacete unos mates mientras -
- ok!-

En este caso la espontaneidad fué protagonista; los personajes comenzaron a salir, fueron bien recibidos y llevados directamente a la pared.
El lugar, un kiosco frecuentado por la fauna adolescente de la escuela y el barrio, punto de encuentro a toda hora, con una ventana perfecta para sentarse a tomar una cerveza y pasar horas. Así también lo atestiguaban sus paredes; muchísimas firmas, inscripciones, mensajes y demás que quedaron debajo de nuestras pinceladas.. bajo la mirada de sus autores. Afortunadamente y al parecer los chicos dieron el visto bueno, y la pintada fué respetada, hasta hicimos algún intercambio sobre técnicas de pintura en aerosol y alguna que otra anécdota sobre el tema…

Aún no lo terminamos y lo dejamos (momentáneamente) en suspenso por otro que empezamos recientemente, muy cerquita del kiosco, por motivos que les contaremos mas adelante.
Bocetos y algunas fotos de la pintada:
























domingo, 13 de junio de 2010

jueves, 11 de marzo de 2010

Avanzando...


Aún seguimos pintando el tercer mural… resultó ser que tomó mucho mas tiempo del esperado. Descubrimos en el proceso muchas diferencias con los anteriores; el tamaño mayor y los tres planos divididos hicieron bastante mas complicado la composición en general y el avanzar mas o menos uniforme, cada uno con su pared. Fuera de que a uno le gustara mas hacer el auto y a otro las sombras de la camisa o que algún pote de pintura estuviera literalmente podrido, fué y aún es otra experiencia para recordar.

Sobrevivimos a un par de graffities, pintamos debajo de la lluvia, y el sol de la tarde no nos dió tregua; obtuvimos un bronceado perfecto en nuestro lado izquierdo y algún que otro dolor de cabeza.

Numerosos vecinos se acercaron a felicitarnos, a hacer sugerencias o simplemente a saludar. Algunos pasaban en bicicleta al grito de -¡va muy bien...!- y un grupo de adolescentes del barrio nos dio el visto bueno. Hubo algunos personajes que, mediante una invitación a fumar, sin ningún problema se sentaron en la vereda a esperar el relato explicativo de la obra...

Les adelantamos algunas fotos del mural, casi a punto de terminar.